¿La foto de currículum es obligatoria?
No. Desde la ley alemana de igualdad de trato de 2006, las empresas no pueden exigir una foto y muchas piden expresamente que no se adjunte. Aun así sigue siendo habitual y, en numerosos sectores, una buena imagen se percibe de forma positiva. Lee la oferta — si no dice nada, la foto es enteramente decisión tuya.
¿Qué ropa conviene?
La regla: un punto más formal que lo que se lleva a diario en la profesión a la que optas. Las prendas lisas resultan más tranquilas en tamaño pequeño que las estampadas, y las rayas finas pueden vibrar al reducirse. Más importante que la prenda más cara del armario es que siente bien y que no te sientas ajeno con ella — la incomodidad se ve en la mandíbula y en los hombros.
¿Fondo claro u oscuro?
El claro resulta abierto y neutro; es la opción segura para formación, administración y profesiones sanitarias. El oscuro resulta más serio y aporta profundidad, lo que encaja con puestos directivos y con el mundo empresarial clásico. Ambos funcionan; lo decisivo es que el fondo permanezca tranquilo y no reste nada al rostro.
¿Sonreír o mirar serio?
La mirada directa y una sonrisa pequeña y auténtica funcionan mejor en casi cualquier sector — cordial sin resultar forzada. Una sonrisa impostada la detecta cualquiera, y un rostro completamente inmóvil se percibe pronto como distante. En el estudio recibes indicaciones; nadie tiene que lograrlo por sí solo.
¿Cuánta antigüedad puede tener una foto de currículum?
Como mucho unos dos años — y solo mientras sigas pareciéndote a ella. Una imagen claramente desfasada se nota a más tardar en la entrevista y deja justo la impresión que debía evitar.
¿No basta con una buena foto de móvil?
Para uso privado, muchas veces sí. Para una candidatura, rara vez: la distancia del selfi deforma las proporciones del rostro, la luz mezclada del salón deja los tonos de piel irregulares y el encuadre casi nunca queda bien. El resultado no parece mal fotografiado, parece poco profesional — y esa diferencia cuesta.
¿Qué formato necesito?
Para el dosier de candidatura, un encuadre vertical; para LinkedIn y Xing, uno cuadrado con la cabeza más ajustada. Ambos salen de la misma toma, pero hay que recortarlos por separado — en el paquete Exclusive va incluido.
¿Cuánto retoque tiene sentido?
El suficiente para que te reconozcas. Se quitan las cosas del día — un grano, una rojez, una pelusa en la chaqueta. Se quedan las arrugas, los lunares y las pecas. Un rostro alisado del todo siempre parece artificial en la segunda mirada, y entonces en la entrevista se sienta otra persona a la mesa.